En el marco de la presentación del Plan de Acción Humanitaria 2026 desarrollada en marzo del presente año, 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗚𝗼𝗯𝗶𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗛𝗼𝗻𝗱𝘂𝗿𝗮𝘀, 𝗿𝗲𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝘁𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗦𝗶𝘀𝘁𝗲𝗺𝗮 𝗱𝗲 𝗡𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗨𝗻𝗶𝗱𝗮𝘀 𝘆 𝗼𝗿𝗴𝗮𝗻𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝘁𝗮𝗿𝗶𝗮𝘀 𝘀𝗼𝘀𝘁𝘂𝘃𝗶𝗲𝗿𝗼𝗻 𝘂𝗻 𝗲𝘀𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗱𝗶á𝗹𝗼𝗴𝗼 𝘆 𝗰𝗼𝗼𝗿𝗱𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗮𝘃𝗮𝗻𝘇𝗮𝗿 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗮𝗿𝘁𝗶𝗰𝘂𝗹𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗮𝗰𝗰𝗶ó𝗻 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝘁𝗮𝗿𝗶𝗮 𝘆 𝘀𝘂 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼.
La Subsecretaria de Cooperación y Promoción Internacional, Evelyn Bautista, sostuvo una reunión con el Coordinador Residente de las Naciones Unidas en Honduras, Alejandro Álvarez, el Subsecretario de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias (COPECO), Nelson Márquez, representantes de agencias, fondos y programas del Sistema de Naciones Unidas, y de organizaciones no gubernamentales internacionales, 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗼𝗯𝗷𝗲𝘁𝗶𝘃𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝘃𝗮𝗻𝘇𝗮𝗿 𝗲𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁𝗲𝗴𝗶𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗷𝘂𝗻𝘁𝗮 𝗼𝗿𝗶𝗲𝗻𝘁𝗮𝗱𝗮 𝗮 𝗮𝘁𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗹𝗮𝘀 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝘁𝗮𝗿𝗶𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗽𝗼𝗯𝗹𝗮𝗰𝗶ó𝗻, 𝗮 𝘁𝗿𝗮𝘃é𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗙𝗼𝗻𝗱𝗼 𝗛𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝘁𝗮𝗿𝗶𝗼 𝗥𝗲𝗴𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗔𝗺é𝗿𝗶𝗰𝗮 𝗟𝗮𝘁𝗶𝗻𝗮 𝘆 𝗲𝗹 𝗖𝗮𝗿𝗶𝗯𝗲 (𝗥𝗛𝗣𝗙 𝗟𝗔𝗖, 𝗽𝗼𝗿 𝘀𝘂𝘀 𝘀𝗶𝗴𝗹𝗮𝘀 𝗲𝗻 𝗶𝗻𝗴𝗹é𝘀).

El Análisis de Necesidades Humanitarias Remanentes 2026, identificó que 1,4 millones de personas continúan enfrentando necesidades humanitarias en 33 municipios. En respuesta a ello, el Plan de Acción Humanitaria 2026, presentado recientemente por el Gobierno y la Red Humanitaria que está compuesta por más de 60 organizaciones humanitarias y es liderada por COPECO y Naciones Unidas, requiere 75 millones de dólares para alcanzar a 825,000 personas.
El Plan propone acciones coordinadas para proteger vidas, fortalecer servicios esenciales, ampliar la preparación ante emergencias y apoyar a los gobiernos locales y nacional en la gestión de riesgos. Para ello una acción humanitaria articulada y complementaria a las acciones del Estado es fundamental.
𝗟𝗮 𝗿𝗲𝘂𝗻𝗶ó𝗻 𝗽𝗲𝗿𝗺𝗶𝘁𝗶ó 𝗮𝗹𝗶𝗻𝗲𝗮𝗿 𝗽𝗿𝗶𝗼𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀, 𝗳𝗼𝗿𝘁𝗮𝗹𝗲𝗰𝗲𝗿 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗼𝗿𝗱𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗶𝗻𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝘆 𝗿𝗲𝗮𝗳𝗶𝗿𝗺𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗼𝗺𝗶𝘀𝗼 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝗻𝗲𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗷𝘂𝗻𝘁𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗮 𝗮𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝘁𝗮𝗿𝗶𝗮 𝗹𝗹𝗲𝗴𝘂𝗲 𝗱𝗲 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮 𝗼𝗽𝗼𝗿𝘁𝘂𝗻𝗮 𝘆 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗹𝗲𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗿𝗶𝗮 𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗺á𝘀 𝗹𝗼 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝘁𝗮𝗻.
La respuesta es liderada por Naciones Unidas, en coordinación con el Gobierno, y pone a las personas en el centro, promoviendo una acción humanitaria coherente, articulada y con enfoque territorial.





