Con el objetivo de evaluar el impacto del reciente incremento en el precio de los combustibles, autoridades sostuvieron un encuentro para definir medidas que permitan mantener la prestación del servicio de transporte sin trasladar costos adicionales al usuario final.
Durante la reunión, se descartó un aumento inmediato en la tarifa del transporte público. Asimismo, se recordó que la tarifa vigente no ha sido revisada desde 2011, por lo que se planteó la necesidad de recopilar elementos técnicos y financieros que permitan, en el futuro, realizar una revisión paulatina, responsable y equitativa.
Como parte de las acciones acordadas, el Gobierno asumirá el 50% del incremento en el precio de los combustibles, con el fin de mitigar el impacto en el sector transporte. De igual manera, se mantendrá de forma temporal el apoyo relacionado con el pago de peajes.
Adicionalmente, se estableció la entrega de un bono compensatorio mensual dirigido al sector del transporte urbano, estimado entre 67 y 77 millones de lempiras, con el objetivo de contribuir a la sostenibilidad operativa del servicio. Este esfuerzo representa un impacto
aproximado de 194 millones de lempiras semanales.
Finalmente, se acordó continuar con mesas de trabajo junto a los distintos subsectores del transporte urbano, de carga e interurbano para diseñar soluciones diferenciadas que permitan mitigar los efectos del alza en los combustibles, protegiendo la capacidad de pago de la población y garantizando la continuidad del servicio.

Estas medidas forman parte de una estrategia integral orientada a reducir el impacto de factores externos en la economía nacional, priorizando la estabilidad del transporte como un servicio esencial para la movilidad de la población y el desarrollo productivo del país.
El Gobierno reafirma su compromiso de mantener un diálogo permanente con los distintos actores del sector, con el propósito de construir soluciones consensuadas que fortalezcan el sistema de transporte y brinden certidumbre a la población hondureña.





