Más de 200 pacientes renales del departamento podrán recibir atención médica, tras la inauguración de la nueva Clínica de Diálisis en Danlí, que iniciará operaciones en los próximos días.
En el evento participaron el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, junto a los diputados del departamento: Mario Segura, Pedro Mendoza, Gustavo González, Jorge Morazán y Walter Chávez, así como el viceministro de Salud, Eduardo Midence.
La clínica cuenta con equipo moderno y personal especializado para realizar los tratamientos. Dispone de 36 máquinas que operarán en tres turnos diarios, desde las 6:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde.
Con esta capacidad, se podrán atender hasta 108 pacientes por día, de lunes a sábado, reduciendo la necesidad de trasladarse a otras ciudades para recibir atención.

Recordó las marchas, plantones y las dificultades enfrentadas por pacientes que debían viajar a Tegucigalpa hasta tres veces por semana.
También mencionó que se trabaja en la reglamentación de una ley que protegerá a los pacientes renales, a través de la Secretaría de Salud.
Por su parte, Tomás Zambrano expresó satisfacción por la inauguración y aseguró que se cumple una promesa a este sector de la población.
Señaló que durante años los pacientes no fueron escuchados y hoy se busca darles una respuesta concreta.
Añadió que el Congreso ha aprobado medidas como un decreto de emergencia y avanza en la creación de un fideicomiso de medicamentos, con el objetivo de garantizar el acceso en hospitales públicos.
Asimismo, destacó la importancia de impulsar programas de trasplante renal, que permitan a los pacientes mejorar su calidad de vida y reducir la dependencia de tratamientos prolongados.
La presidenta del grupo de pacientes renales, Mabel González, visiblemente emocionada, recordó a quienes fallecieron durante la lucha por este proyecto.

“Ha sido un camino difícil, especialmente para quienes ya no están. Esta clínica también es para ellos”, expresó.
En tanto, Claudia Ochoa, vocera de los pacientes renales de El Paraíso, resaltó la voluntad política que permitió concretar la obra tras más de una década de gestiones.
También recordó momentos duros del proceso, incluyendo protestas, rechazos institucionales y pérdidas humanas, subrayando que este logro representa un avance significativo para las familias afectadas.





